Bienvenida, bienvenido a la Escuela Internacional Asiri

Si has llegado hasta aquí es porque eres una de esas personas que sabe que los niños y niñas tienen derecho a ser felices mientras aprenden. Tienen derecho a jugar, a conocerse a sí mismos y a los demás, a emocionarse, y a explorar el mundo con sus propias manos y ojitos investigadores. Sabes que la educación puede ser diferente, que cada individuo importa, y que debemos rescatar algunos valores que hemos perdido, para responder a las necesidades de los pequeños de hoy.

La palabra ASIRI tiene un origen quechua que significa “sonrisa, el que sonríe”, ASIRI es sonreír desde el corazón, desde el alma; es sonrisa que se contagia, que se disemina por todo el mundo para convertirse en un Movimiento holístico para una nueva humanidad y una nueva realidad, conectada e interconectada con el Amor, la Voluntad y la Sabiduría, siendo nuestra misión y razón de existir.

“Durante los últimos 20 años, la humanidad ha experimentado un vertiginoso trascender de todos los conocimientos, estructuras y viejos atavismos. Es claro que hoy es imprescindible un accionar de la sociedad organizada para involucrar el libre albedrío, y la sonrisa, en favor de la paz y el trabajo comunitario. Hoy sabemos que es posible transformar el mundo en que vivimos, sumando esfuerzos en favor de la cooperación, el ejemplo y la unificación de los corazones; es posible cambiar la realidad a partir del pensamiento colectivo, a partir de un pequeño fractal de la población. Es hora de accionar las palancas que nos llevarán a la nueva realidad añorada, de la hermandad entre todas las razas, reconocernos como una Unidad”.

Somos la sonrisa que llega a cada lugar que lo necesita, somos el movimiento interior y exterior del ser humano que muestra sus capacidades, sus habilidades y también su vulnerabilidad.

Somos un tipo de educación diferente, la educación que espera el ser humano de hoy, que pueda mostrarle el camino de la integración, de la verdad y la libertad.

Somos también la evolución del ser, despertando consciencia en cada acto que realiza, profundizando más y dejando atrás los conflictos, con una mirada enfocada hacia su propia naturaleza, comprendiendo cada vez más la energía, frecuencia y vibración que existe en el universo.

Desde el Método ASIRI, pensamos que los niños y niñas son seres maravillosos, capaces de grandes logros, portadores de enormes potenciales, y está en nuestras manos, las manos de los adultos que les acompañamos, ofrecerles la experiencia para que puedan SER.